Viajar es regresar

”Carlos III y Tío Pepe, ciudadanos de Madrid”

¡Hola desde Madrid!

¡Feliz, feliz, re feliz de estar de vuelta en Madrid! “Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal”, todo sigue en su sitio e igual de encantador a como lo dejé hace 5 meses. Exactamente 5 meses, del 20 de enero al 20 de junio, en los que he vivido en 4 países diferentes: Letonia, Estonia, Dinamarca y Suecia. Regreso, pues, cargada de experiencias, momentos, emociones, visiones, sabores, olores y colores.

”Recuerdo de mi estancia en Tallinn. ¡Qué frío hacía pero qué bonita era la vista desde mi ventana!”

Me fui con la maleta llena de guantes, bufandas, gorros, botas y abrigos; de la maleta han pasado directamente a una caja que he abandonado en el trastero. ¡No quiero volver a ver todo eso durante un rato largo! Por fin ha llegado el momento de las chanclas, los tirantes y las gafas de sol. ¡Es verano!

¿Y qué pasa en verano? Que cambiamos hábitos y rutinas porque salimos más, comemos cosas distintas y a distintas horas, viajamos… y el cuerpo lo nota. ¿Os suena lo del estreñimiento ocasional? ¿Sí, no? Creo que los anuncios de laxantes durante el verano son ya una tradición… Pues bien, yo no voy a deciros qué comer para evitarlo porque seguro que mi compi Andrea (@andrea_c_onzain) sabe mucho más del tema que yo, pero sí puedo recomendaros que hagáis una postura de yoga. Su nombre ya lo dice todo…

ELIMINACIÓN DE VIENTO O PAVANAMUKTASANA

(Pavan=viento; Mukta=liberación; Asana=postura)

Es la postura número 14 de la serie de Bikram Yoga, viene a continuación del primer Savasana (podéis leer el post que escribí sobre Savasana aquí) y tiene tres partes: primero se hace con la pierna derecha, luego con la izquierda y finalmente con ambas, masajeando primero el colon ascendente, luego el descendente y finalmente el transverso. De este modo, el sistema digestivo “se mueve” y se produce una liberación de gases y una limpieza del intestino grueso. Resumiendo, ayuda a hacer aguas mayores. Y es que creo que no os descubro nada nuevo si os digo que la práctica de yoga provoca cambios muy significativos en el cuerpo. Posiblemente los exteriores sean más evidentes y desde luego mucho más visuales -musculatura definida y fuerte, correcta alineación corporal, etc- pero los cambios internos no son menos valiosos. El yoga hace que cada órgano realice perfectamente su función, hace que todo funcione bien.

”Pavanamuktasana es una de las cuatro posturas de la serie de Bikram que tienen tres partes”

En las dos primeras partes intenta que la rodilla toque el hombro sin que éste se levante del suelo. Siempre es la rodilla la que va en busca del hombro, no al revés. Cada vez que exhales – por la nariz, recuerda- tira de la rodilla evitando el pecho. Sentirás algo –”algo” que no es dolor- en la cadera; perfecto, estás abriendo la cadera. Mantén los codos pegados al cuerpo y fija la mirada en el centro del pecho. No mires hacia la rodilla porque entonces tenderás a inclinarte hacia ese lado por eso de que el cuerpo sigue a la mirada. Asegúrate de que ambos hombros están sobre la esterilla, especialmente preocúpate del hombro contrario a la pierna que estás utilizando. Y otra cosa: no te olvides de la otra pierna. La pierna que queda en el suelo tiene que estar, eso, en el suelo. Si sientes que se levanta la pantorrilla, flexiona el pie, un pie que debe estar recto. Lo digo porque va a querer caerse hacia afuera. Un cuerpo activo es una mente activa y viceversa. Cuando consideres que ya has llegado a tu punto máximo, congela el movimiento: “Absolutely freeze there”, en palabras de Bikram. “Freeze but breathe”, añado yo. ¡Ojo! Congelar no significa dejar de respirar.

”Cuando os duelan las lumbares, haced esta postura. Sentiréis un alivio inmediato”

Además de mejorar el tránsito intestinal, Pavanamuktasana estimula por compresión el abdomen  y los órganos reproductores femeninos, y alivia el dolor de espalda, especialmente el de las lumbares. En la última parte de esta postura ambas rodillas se acercan al pecho, puede que se peguen a él o no, pero debes intentar que tu cuerpo quede lo más compacto posible. Rodillas pegadas al pecho y pegadas entre sí; es decir, tienes que abrazarte muy fuerte y hacerte pequeñit@. Relaja los hombros y los pies, y, de nuevo, baja la barbilla fijando la mirada en el centro del pecho. De este modo, el cuello queda plano en el suelo y, con el tiempo, toda la columna quedará plana. Ése es el objetivo de la postura.

Los agarres, una vez más, importantes porque sin ellos no hay postura: en las dos primeras partes los dedos de las manos se entrelazan y en la tercera se sujetan los codos. Los codos o los antebrazos o los dedos… No todo el mundo puede agarrar los codos al principo como tampoco puede agarrar las rodillas. No pasa nada, es un proceso, es algo progresivo y todo llegará con el tiempo y con la práctica. DATE TIEMPO Y DALE TIEMPO A TU CUERPO.

Y termino ya… Si estáis de vacaciones, disfrutadlas; si todavía os quedan unas semanas de trabajo, ánimo, que en nada estáis panzarriba debajo de una sombrilla.

Y lo dicho: ¡Contra el estreñimiento ocasional, Pavanamuktasana!”.

Nos vemos en dos semanas. Un abrazo.

Namaste.

@itziardonezar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *