Un Centollo Veloz en la Carrera Contra la Violencia de Género de Cerceda

Hola a tod@s,

Antes de nada me voy a presentar, mi nombre es Ana Rodríguez Paseiro (@anarpaseiro o Centollo Veloz en algunos foros). Soy una corredora aficionada sin marcas impresionantes ni un cuerpo musculado, pero muy contenta de todo lo que he conseguido hasta ahora a base de esfuerzo y vencer la pereza (porque, lo reconozco, el deporte y yo nunca habíamos ido de la mano).

La idea de escribir en este blog empezó con un “tengo que proponerte algo…” De Jana (Creadora de The Running Closet y ya amiga), no sabía lo que era pero tenía que ser algo bueno y a lo que sabía que no me iba a negar. “Quiero que el blog lo hagáis entre todas clientas-amigas de The Running Closet, con vuestras experiencias, retos, miedos, sensaciones, y tú tienes que estar”.

Con este café surgió la idea de esta colaboración

Así que en este post voy contaros mi experiencia en la Carrera Contra la Violencia de Género de Cerceda, muy es especial para mi ya que es la primera vez que mi madre y yo participamos en una juntas (ella la hizo andando). Son 5km que discurren por asfalto y montaña. Es la segunda vez que participo en esta carrera pero mis compañeras de equipo (Running Company Women) llevan muchos años acudiendo a la cita. Además de la carrera después se organizan actividades y un sorteo, y nosotras para terminar la fiesta nos fuimos a cenar al Jotas, un restaurante de Cerceda.

 

Nuestra equipación, la de la izquierda es la mía: Gafas, Top, Pantalón y cinturón de The Running Closet. 

La fiesta empezó a las 16:30h en Atocha, donde nos recogía el autobús. Al llegar a Cerceda recogimos el dorsal y nos hicimos la foto de equipo. Un detalle que no me gusta de esta carrera es que los hombres pueden correr, pero no puntúa, y me parece importante que las mujeres corramos a favor de esta causa pero también me parece importante que ellos lo hagan y se les tenga en cuenta.

Ya con el dorsal preparadas para darlo todo

Selfiepostureo antes de salir

Como no encontré a nadie que corriera con mi ritmo objetivo, al salir me despedí de mis compis y tiré yo sola. Al principio fui más rápido de lo esperado y en la cuesta de la mitad de la carrera tuve que aflojar un pelín el ritmo. Una vez pasada la cuesta era casi todo bajar y ya pude recuperar un poco el ritmo, ya estábamos en el km 4, solo quedaba disfrutar de las vistas de la sierra, que son todo un lujo, apretar la zapatilla y correr bonito en los últimos metros. La meta era mía en 28:22 minutos y aunque solo fueron 5km me llevo muy buena sensación de correr sola y animarme a mi misma a seguir manteniendo el ritmo, estoy acostumbrada a correr en compañía y reconozco que se va mejor.

Vistas durante la carrera, delante de mi un padre y su hija.

Ahora quedaba esperar a las que no habían llegado, fue muy especial volver a cruzar la meta con mi madre, ¡ella llegó sin despeinarse!

Con mi madre al pasar la meta.

Cuando ya todos habíamos cruzado la meta, nos quedaba una master class de zumba con la que nos lo pasamos pipa, y el momento más esperado: la entrega de trofeos. Subimos al camión-podium varias veces, pero la más especial fue cuando nos tocó recoger el trofeo al equipo más numeroso (46 componentes entradas en meta) y en el sorteo una compi se llevó el rey de los regalos, ¡un jamón!

Celebrando nuestro trofeo! ¡Qué equipazo!

Para terminar la fiesta nos fuimos a cenar, parecíamos una boda en zapas, ¡¡53 personas!! Como siempre lo pasamos en grande, con una organización de diez y deseando volver a juntarnos, gracias chicas por todo!! Y enhorabuena al club AD SAMBURIEL, cada año se superan.

Muchas gracias por leer mi primer post!!

Un biquiño

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