Trolls, haters y ciberacoso. No te quedes callado

En el mundo, las mujeres tienen 27 veces más probabilidades de sufrir acoso online que los hombres. La ciber violencia contra mujeres y niñas, tal y como lo define la ONU, incluye lenguaje de odio, hacking, usurpación de identidad, acoso online y amenazas. El 87% de los jóvenes en todo el mundo han sido testigos de situaciones de acoso online. 1 de cada 3 jóvenes en el mundo han sufrido algún tipo de amenaza a través de la red. El 41% de las mujeres que ha sufrido ciberacoso sienten que corren peligro físico.

Estos datos, alarmantes y preocupantes, son algunos de los que recoge la ONU en su informe Cyber Violence againts Women and Girls. A world-wide wake-up call (puedes leerlo completo aquí).

De vez en cuando me encuentro con ‘cosas’ que me reconcilian con mi trabajo, y la semana pasada me encontré con una de ellas. Uno de los clientes con los que trabajo en la agencia pertenece al Grupo Kering, uno de los principales conglomerados de marcas de lujo del mundo. En 2008 François-Henri Pinault, Presidente de Kering, creó la Fundación Kering para luchar contra la violencia que sufren 1 de cada 3 mujeres y niñas en el mundo. No voy a entrar en si es oportunismo, en si es por los beneficios fiscales, ni lo se ni me importa. Lo que se es que uno de los hombres más poderosos de la industria del lujo está dando voz a una realidad gramática que vivimos en el mundo. Punto.

Cada año, en el mes de noviembre, la Fundación Kering hace una llamada de atención sobre esta problemática a través de su campaña anual White Ribbon For Women, que se lanza coincidiendo con el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. En el séptimo aniversario de la campaña, la Fundación ha querido poner el foco sobre el ciberacoso por motivos de género, bajo el lema #IDontSpeakHater, dirigiéndose especialmente a la Generación Z (nacidos a partir de 1995), la primera generación que vivió su vida a través de las pantallas prácticamente desde su nacimiento. Consumen de media más de 10 horas de contenido online al día, y son las principales víctimas del ciberacoso. Aproximadamente la mitad de estos jóvenes ha sufrido algún episodio de acoso online. 1 de cada 4 reconoce haberlo sufrido más de una vez (fuente bullyngstatistics.org).

Es cierto que cada vez más países recogen en su legislación las amenazas vía Internet como delitos, y también que las tecnológicas están tomando medidas para informar y facilitar la detección de los mensajes de odio por parte de las autoridades, pero la realidad más cruda es que el anonimato que da Internet ha convertido acabar con en acoso online en una prioridad. Este tipo de delitos se pueden cometer las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y se pueden convertir en vitales con una rapidez de minutos.

Por desgracia estas situaciones son más comunes de lo que pensamos, y no solo entre los más jóvenes. Escudándose en una mal entendida “libertad de expresión”, son muchos los que trasladas sus frustraciones al otro lado de la pantalla en forma de insulto, descrédito, burla o amenaza. He querido conocer la opinión/experiencia de dos mujeres con unas redes sociales muy potentes: Cristina Mitre y Beatriz Urigoitia.

1. Como persona influyente en las redes sociales, ¿has sufrido acoso o ataques a través de ellas?

Cris Mitre: “No he sufrido acoso pero sí cierto ataque, sobre todo, en Twitter”.

Bea Urigoitia: “No he sufrido acoso, pero si que he recibido de forma puntual al aún mensaje desagradable, algún insulto…”

2. ¿Cómo manejas estas situaciones a nivel personal y público?
CM: “Un día escuché al periodista Santiago Camacho decir esto sobre los haters y me pareció genial: ‘Pero, ¿de verdad les vais a hacer caso a un Pokemon?’. Antes de contestar, siempre miro si es un perfil abierto. Si no es así, ni me molesto en contestar. Luego, de nuevo, antes de contestar, vuelvo a preguntarme si esa persona genuinamente quiere abrir un debate o lo único que busca es un enfrentamiento 2.0. En Twitter, normalmente, es lo segundo así que muchas veces, y por mi propia salud mental, prefiero no entrar a rebatirle. Eso sí, si hay una falta de respeto o un insulto, aunque nunca me ha pasado, bloquearía”.

BU: “Al principio me afectaban mucho y contestaba y entraba al trabo. Desde hace un tiempo me limito a bloquear esas cuentas, borro los comentarios y directamente los ignoro. Es complicado pero al final acabas haciéndolo; si lo comparas con una situación en la calle, con alguien que es desagradable contigo no tienes porqué tener trato con esa personaron estás obligado. En redes sociales igual. Hago uso de mi derecho de ‘admisión’ en mi red social, no quiero gente incumpla normas. Se incluso que hay un hilo en un foro en el que me insultan, difaman, dicen que no he escrito mi libro, dicen que estoy desesperada por casarme… Al principio lo leía pero hace tiempo que ya no lo hago porque no me hace ningún bien. Si ellas quieren ponerme a partir en futuro, que lo hagan, si así son más felices, allá ellas”.

3. ¿Por qué crees que se generan este tipo de conductas? Más allá del respaldo del anonimato, ¿qué crees que hay detrás?
CM: “Porque hay quien descarga toda su rabia y su mala leche en internet. Hay quien aún no sabe gestionar bien la frustración y necesita estar por encima del otro para crecerse y ponerse en valor. Por otro lado, muchas de las cosas que la gente comenta en redes sociales, no se atreverían a decirlas cara a cara. Hay veces que leo comentarios o veo cosas en redes que no me gustan o no comparto, pero francamente, hago scroll o dejo de seguir. No entiendo a quien le compensa enzarzarse en esos debates a golpe de tuit cuando está claro que el otro no está dispuesto a escuchar tus argumentos. No he tenido muchas experiencias negativas pero alguna vez, sobre todo con los temas relacionados con el running, he sufrido la incomprensión de algunas personas que no quieren entender que mi objetivo no es otro que lograr la plena incorporación de la mujer al deporte”.

BU: “Pues porque todos somos muy valientes cuando se actúa desde el anonimato. Esta gente nunca lo haría poniendo por delante su nombre completo y su DNI. En mi opinión lo hacen porque ni están felices con su vida y no soportan la felicidad de los demás, aunque sea una persona que no conocen de nada, les da rabia. Sigo pensando que los haters te quieren, es una relación de amor mal entendida, gente que te dedica tanto tiempo te tiene que querer de alguna manera”.

Espero que este post te sirva para reflexionar. A veces, al ver a las personas a través de una pantalla, dejamos de verlas como personas que sufren y que merecen todo nuestro respeto. La próxima vez que leas un ataque de este tipo en redes, no lo dejes pasar. Desde el respeto puedes pedir que retire ese comentario, o elogiar a la persona atacada, y en caso de que sea una amenaza grave ponlo en conocimiento de las autoridades (@guardiacivil062 / @policianacional).

El daño psicológico que provocan este tipo de comentarios es brutal, por mucho que la persona en cuestión esté curada de espanto. A mi en el colegio de pequeña me llamaban gorda, vaca, mujer del toro y demás lindeces porque siempre he sido rellenita; ahora con 37 años estoy descubriendo el daño psicológico que me hizo eso y lo que ha afectado a mi relación con mi cuerpo, con la comida, con el ejercicio… Las consecuencias de este tipo de abuso online son las mismas que si sucede en la vida real: estrés, ansiedad, depresión, insomnio, etc.

Espero que te haya resultado útil el post. Nos vemos muy pronto por aquí, mientras puedes encontrarme en Instagram como @janafr o en mi mail jana@janafernandez.es.

¡Mil besos!

Jana

NOTA DE LA AUTORA: si quieres compartir este post ¡genial!, pero por favor, si utilizar parte o todo el contenido de este post en otro site/blog/RRSS, acuérdate de mencionarme 😉 ¡Gracias!

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