#TRC por el mundo: la nueva vida de nuestra yogui Itziar en Cork

¡Hola desde Cork!

Pensaba dedicar este post a la primera postura de la serie de Bikram Yoga -la Media luna– pero ya que estoy en Irlanda voy a hablaros de mis primeras sensaciones en el país de la Guinness, San Patricio, Óscar Wilde y U2.

“Éste va a ser mi hogar hasta mediados de septiembre”

Llegué hace sólo una semana y tengo la impresión de que llevo aquí toda la vida. No me malinterpretéis porque eso no es malo. Todo lo contrario, estoy encantada. Siento lo mismo siempre que viajo. Quizá la novedad hace que los días sean más intensos, que den más de sí, no sé. Aún no me han salido pecas ni me he vuelto pelirroja, como me aseguró mi amiga Eva que me pasaría, pero lo que sí me ha pasado es que he cambiado el verano español por el irlandés, es decir, “Good bye, cuarentaytantos grados; Hello, 15 grados (como mucho)”. Lo esperado, vaya.

“Cork es la segunda ciudad más grande de Irlanda y está en el sur, en el condado de Cork.

St. Patrick ‘s Street es su calle principal”

Me habían dicho que los irlandeses son muy simpáticos y, efectivamente, lo son. Y muy amables, dan las gracias por todo. No gritan, sonríen. ¡Y muchos de ellos practican Bikram Yoga! El primer día me quedé impresionada de que hubiera ¡49 cuerpos en la clase de las 6 de la tarde! Además, todos los días hemos tenido gente que ha venido al estudio por primera vez y que, aparentemente, se ha ido contenta. Para ser un pueblo grande de algo más de 100.000 habitantes el Bikram tiene bastante éxito. Es verdad que sólo hay un estudio pero aún así… Sin duda la directora, Kate, ha hecho un buen trabajo en los 4 años que lleva abierto Bikram Yoga Cork.

“Bikram Yoga Cork está a las afueras de la ciudad.

Tardo media hora en llegar si voy andando y 15 minutos si voy en bici”

También me sorprendió la cantidad de hombres que practican. Hay casi tantos alumnos como alumnas, lo que demuestra, una vez más, que el yoga no es sólo “cosa de chicas”. Me gusta que sean disciplinados, puntuales (como me dijo una vez un alumno, mi puntualidad va más allá de la británica) y que no tengan prisa durante el savasana final (relajación que cierra la clase. Savasana significa “postura del cuerpo muerto”), algo que no ocurre en todos los estudios. La relajación antes de abandonar la sala forma parte de la práctica, exactamente igual que el resto de posturas, y hay que respetarla porque el descanso es tan importante como la actividad.

“Empezando la clase con respiración Pranayama

Cada estudio es un mundo en lo que respecta al calor. Aquí en Cork los 40 grados se consiguen mediante paneles radiantes en el techo y varios calentadores en las paredes laterales. La humedad está en el ambiente, así que no son necesarios los humidificadores. Unos ventiladores que se activan manualmente permiten airear la sala.

“La primera vez que vi paneles de calor en el techo fue en Uppsala, Suecia, en el estudio de una amiga mía”. www.uppsalahotyoga.se

En España, en cambio, lo que más se utiliza es un sistema de aire que aúna temperatura y humedad. El aire sale por unos tubos o por unas rejillas, lo que hace que el calor sea más uniforme y menos directo que con los paneles. Lo malo es que si la máquina falla el aire será frío y no hay nada que rompa más la práctica que un chorro de aire frío cuando ya estás sudando.

“Volví a verlos en Viena y ahora aquí. He de confesar que cada vez soy más fan de los paneles”

El suelo de la sala también es un asunto que da que hablar en los estudios de Bikram Yoga. Oficialmente, tiene que ser de moqueta. Sí, habéis leído bien, ¡moqueta! La razón es simple: durante una clase de Bikram Yoga se suda tanto que el suelo acaba mojado. Y un suelo mojado resbala… El maestro Bikram pensó que la moqueta era más segura que cualquier otro material. Y puede que sea cierto pero también lo es que la moqueta, inevitablemente, acaba oliendo mal antes o después. En los últimos años cada vez son más los estudios que cambian la moqueta por el tatami o por un suelo de madera, que queda precioso.

Suelo de moqueta en la sala de Bikram Yoga Cork

Y hasta aquí mi primer contacto con Irlanda. No he probado la cerveza (todo se andará) pero he encontrado un parque monísimo por el que corretear. Eso es precisamente lo que voy a hacer ahora mismo aprovechando que luce un tímido sol: ¡salir a correr! ¡Ah! Y me he cruzado por la calle con un montón de españoles. ¡Spain is everywhere! Seguiré informando…

“¡Cheers!”

¡Un abrazo fuerte!

Namaste

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