Tercera postura de la serie de Bikram Yoga: el Águila o Garurasana

¡Hola! 

Bergen blog the running closet

Casitas de colores en Bryggen, la zona del puerto de Bergen, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Hoy escribo desde Bergen, Noruega, mi hogar durante los próximos dos meses. Llevo una semana aquí y todavía no he conseguido entender ni una sola palabra en noruego. ¡Este idioma es imposible! Yo doy las clases en inglés pero las recibo en noruego y no me entero de nada, claro. Me salva que conozco perfectamente el ritmo de la clase y las posturas porque si no estaría más perdida que un pulpo en un garaje. De todos modos, tiene su aquel practicar sin entender nada, me pasó lo mismo con el alemán cuando viví en Viena. Puedes concentrarte más en ti mism@, es casi como practicar sol@. 

estudio bikram Bergen The running closet

El estudio está en el barrio de Fana, a 20 minutos del centro en tranvía

Los noruegos son el prototipo de “persona del norte” que todos reconocemos en España (sin acritud, lo dice una de Pamplona…): serios, sumamente respetuosos, observadores más que habladores y poco dados al contacto corporal. Se toman su tiempo para conocerte y sólo cuando lo consideran oportuno se abren a ti. María, una alumna de Madrid, me dijo que cuesta un poco relacionarse con ellos pero que una vez derribado ese muro se convierten en amigos incondicionales de por vida. Definitivamente, todo esto me suena… 

Sala estudio bikram Bergen blog the running closet

La sala tiene capacidad para 50 personas y está iluminada por unas lámparas circulares que a mí me encantan

Lo que más me ha sorprendido del estudio es la casi total ausencia de hombres. Desde que llegué sólo he visto a 3 varones en la sala -uno de ellos madrileño, Juanma, de San Sebastián de los Reyes- y parece que no ha sido por casualidad. Les pregunté a las directoras si esto era normal y me dijeron que, lamentablemente, sí. ¿Recordais que os dije que me impactó la cantidad de hombres que practicaban Bikram en el estudio de Cork? Pues bien, aquí pasa exactamente lo contrario, así que “¡señores del mundo, vénganse a hacer yoga a Bikram Yoga Fana, a ver si conseguimos animar a los locales!”. 

El Águila o Garurasana

Y después de estas primeras sensaciones en Noruega, me centro en hablar de la tercera postura de la serie de Bikram Yoga: el Águila o Garurasana. El objetivo de esta asana es abrir las 14 articulaciones (7 a cada lado) más importantes de nuestro cuerpo: deltoides, escápulas, codos, muñecas, caderas, rodillas y tobillos. ¿Cómo? Retorciendo los brazos y las piernas como si fueran cuerdas. 

Águila bikram yoga the running closet

Tienes que retorcer los brazos y las piernas pero sin girar ni los hombros ni las caderas, que deben quedar perfectamente alineados y mirando hacia el espejo que tienes delante. 

El proceso de la postura es el siguiente: levanta los brazos sobre la cabeza y al bajarlos cruza el brazo derecho por debajo del izquierdo (luego lo harás al revés, el izquierdo por debajo del derecho). Sin girar las muñecas, intenta que las manos queden juntas en posición de oración. Si por ahora no puedes, entrelaza los dedos. Los hombres suelen pasarlo mal en este punto, especialmente aquellos que tienen los hombros y los biceps muy desarrollados. Asegúrate de que los pulgares miran hacia ti y los meñiques hacia el espejo. Tira de los codos hacia abajo para abrir los hombros, colocando las yemas de los dedos por debajo de la nariz sin levantar la cabeza (la barbilla tiene que estar paralela al suelo). Siéntate, como hiciste en la postura anterior, y sube el pecho. Levanta la pierna derecha y crúzala por encima de la izquierda. Intenta colocar el pie derecho en la pantorrilla izquierda (que no quede espacio entre el tobillo y la pantorrilla) de tal manera que los dedos del pie se vean reflejados en el espejo. 

águila bikram yoga the running closet

Retuerce los brazos y las piernas con fuerza impidiendo que entre luz o aire entre los codos, los biceps, los muslos y las rodillas

Una vez que ya estás en la postura tendrás que reajustar el cuerpo. Suavemente empuja las rodillas hacia la derecha y los codos hacia la izquierda para que las manos, los codos, las rodillas y los pies queden perfectamente alineados. Cuanto más te sientes, más fácil será colocar y mantener el pie en la pantorrilla, y cuanto más levantes el torso más fácil será mantener en equilibrio. Es importante que el pie de la pierna que te sujeta esté plano en el suelo y que evites que el peso del cuerpo se vaya a los dedos; lleva el peso al talón. Mira en todo momento hacia adelante, no al suelo, y respira normalmente por la nariz. Al terminar la postura del Águila habrán pasado 25 minutos desde que comenzó la clase y podrás beber agua por primera vez. Nunca se bebe agua antes de esta postura, ¡Bikram’s rules! 

Y con esto me despido hasta dentro de dos semanas. Ya os contaré si logro aprender a decir algo en noruego en este tiempo… ¡Prometo esforzarme! 

Un abrazo fuerte. 

Namaste

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