¿Si estoy embarazada, puedo seguir haciendo ejercicio? 

¡Buenos días chicas!

Estamos ya a las puertas de las navidades, época de numerosos compromisos, aperitivos, comidas, cenas y todos los excesos que estos días conllevan. No dejéis de entrenar en la medida que podáis para que el mes de enero no sea un suplicio para recuperar la figura.

Como ya os comenté, el día 13 corrí la Carrera de las Empresas, en la que por fin rocé los 55 minutos. Sigo siendo una tortuga, pero una tortuga que con esfuerzo y constancia va mejorando continuamente. Además en esta ocasión conté con la compañía de Carmen, una amiga que no corre, vuela… y que después de cumplir su objetivo en la maratón de Nueva York me propuso acompañarme para conseguir el mío. Un placer compartir contigo kilómetros.

Bueno y ya contada la experiencia vamos a centrarnos en el tema de hoy. En la consulta una pregunta muy común cuando las mujeres están embarazadas es si pueden continuar haciendo ejercicio. Hace años estar embarazada era sinónimo de reposo. Se trataba a las mujeres como si estuvieran enfermas. Por suerte esta tónica ha ido cambiando y numerosos estudios no solo han desmitificado que hacer ejercicio en el embarazo es malo, sino que además lo recomiendan.

En los años 50, a las mujeres embarazadas se les recomendaba caminar 1 o 2 km diarios, repartidos en varios paseos cortos y no practicar deportes. En 1985 después de la época del boom del fitness en Estados Unidos, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, comenzó a recomendar la práctica de ejercicio aeróbico durante el embarazo, sin superar las 140 pulsaciones por minuto y alrededor de 15 minutos diarios. Y ya en 1994 este mismo colectivo revisó su posición y adoptó recomendaciones menos conservadoras siempre que la mujer estuviera sana y no se produjeran complicaciones durante el embarazo.

Beneficios del ejercicio en el embarazo

El ejercicio tiene beneficios tanto para la madre como para el bebé, vamos a nombrar algunos de ellos.

Beneficios del ejercicio para la madre: 

1. Ayuda a dormir mejor, un descanso adecuado es esencial para reponer fuerzas.

2. Mejora la circulación, disminuyendo así la retención de líquidos y la pesadez de las piernas tan frecuente sobretodo en los últimos meses.

3. Moviliza la zona lumbar y la pelvis, evita o mejora dolores en esta zona y facilita la dilatación el día del parto.

4. Ayuda a controlar el peso, es obvio que va a haber ganancia de kilos, pero el ejercicio durante el embarazo, ayuda a no coger peso de más y ayuda a controlar los niveles de insulina evitando problemas como la diabetes gestacional.

5. Ayuda a controlar la postura, durante el embarazo, la hormona relaxina aumenta sus niveles significativamente, con el objetivo de que las articulaciones se abran para dejar paso al bebé por el canal del parto. Pero durante el embarazo puede ocasionar molestias a nivel lumbar, por inestabilidad en las articulaciones vertebrales y sacroilíacas.

6. Consigue efectos beneficiosos en el parto sin incrementar el riesgo del feto: Clapp, entre otros, realizó un estudio con mujeres embarazadas deportistas que siguieron con el entrenamiento durante el embarazo. Llegó a la conclusión de que la mujer embarazada con buena condición física y sana que continúa con su pauta de ejercicio consigue efectos beneficiosos sin incrementar el riesgo.

7. Ayuda a recuperarse mejor después del parto, ya tienes adquirida la rutina del ejercicio y cuesta menos continuar haciéndolo.

Beneficios del ejercicio para el bebé:

8. Peso del bebé al nacer: las mujeres embarazadas que realizan ejercicio 3 veces a la semana a una intensidad moderada tienen hijos más grandes que las sedentarias, se cree que debido a un mayor volumen placentario que hace que el flujo sanguíneo y la nutrición del feto sean mejores.

9. Desarrollo psicomotor: en estudios que han seguido el desarrollo durante 5 años de la descendencia de mujeres que siguieron realizando deporte durante el embarazo se observó un desarrollo psicomotor superior, con mejor maduración nerviosa. Estos niños responden mejor a los estímulos ambientales y luminosos y disponen de una mejor organización motora según la escala de Brazelton.

Como podemos ver, en un embarazo normal, donde no haya complicaciones es muy interesante continuar con el ejercicio durante el mismo, siempre que se cuente con la aprobación del ginecólogo.

           

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Si es interesante en función del tipo de ejercicio que se realice cambiarlo durante el embarazo. Como ya hemos dicho anteriormente hay un aumento de los niveles de relaxina, por lo que continuar con la carrera no es la mejor opción. Puede ocasionar problemas a nivel de nuestro suelo pélvico. Hay atletas profesionales que corren casi hasta el final del embarazo, pero como la mayoría no nos ganamos la vida corriendo, os recomiendo cambiarlo por la elíptica, seguiremos manteniéndonos en forma sin ocasionarnos ningún problema y transcurridos al menos dos meses después del parto podemos volver a la carrera de forma progresiva.

Ésta es la última entrega del año así que desde aquí solo puedo desearos a todas una Feliz Navidad y un Próspero Año nuevo. Que este 2016 que comienza nos traiga muchos kilómetros, aleje las lesiones y se cumplan todos vuestros deseos.

Podéis seguirme en Instagram @fisio_patriciamartin y en Facebook como Fisioterapia Patricia Martín.

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