Por qué lo llamamos ciática, cuando queremos decir síndrome del piramidal

¡Buenos días chicas! ¿Qué tal va la cuesta de enero? ¿Cómo siguen vuestros entrenamientos? Hoy vamos a hablar del síndrome del piramidal, muy común entre las mujeres corredoras. Espero que os sirva para prevenirlo y si alguna ya lo padece que sepa ponerle remedio y estirarlo de manera correcta.

casall sculpture, the running closet

Mallas Sculpture de Casall

Empecemos por el principio. El piramidal es un músculo de la cadera, también conocido como piriforme, que va desde la parte externa del sacro hasta el trocánter mayor de la cabeza femoral, esa zona prominente que notamos en el lateral alto del muslo, pasando por debajo del glúteo mayor.

La importancia del piramidal en cuanto a lesiones se refiere radica en su relación con el nervio ciático. Este nervio pasa por debajo o entre medias de este músculo sufriendo una compresión cuando el piramidal está inflamado, contracturado o acortado provocando un dolor intenso, conocido como síndrome del piramidal o falsa ciática.

Se conoce como pseudociática porque el dolor provocado es confundido muchas veces con un pinzamiento a nivel lumbar.

La principal acción de este músculo es la de rotar la cadera hacia fuera, es un rotador externo y tiene un papel fundamental en la estabilidad de la pelvis, por lo que su participación es muy elevada en la carrera.

¿Qué dolor notaríamos?

Más que un dolor, se siente una molestia fuerte con sensación de quemazón en la nalga y la parte posterior del muslo, pudiendo llegar hasta por detrás de la rodilla pero sin sobrepasar más hacia abajo, en cuyo caso si sería una lumbociática. Puede aumentar el dolor por aumentar la compresión del nervio ciático al pasar un tiempo prolongado sentados o ir en el coche. Mientras estamos sentados, es frecuente tener que cambiar de posición para aliviar la molestia, nos cuesta cruzar la rodilla afectada sobre la otra pierna, notamos también dolor al estar de pie parados durante un rato.

¿Cómo reconocer esta lesión en sus inicios?

Cuando está comenzando a acortarse el piramidal, notamos al inicio del entrenamiento una molestia en la zona del glúteo que irá mejorando con el paso de los minutos y que se agravará con el aumento del ritmo de carrera y al alargar la zancada, notando un pinchazo en la zona glútea pudiendo doler también la zona lumbar baja.

¿Qué pasa si no hacemos caso a los primeros síntomas?

La molestia cada vez será mas intensa, apareciendo no sólo mientras entrenamos si no en nuestra vida cotidiana. El dolor puede entonces permanecer durante meses y cualquier entrenamiento exigente puede desencadenar un cuadro de dolor severo que impide hasta el trote durante pocos minutos.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Tanto para ésta como para la mayoría de lesiones, debemos comenzar cada entrenamiento calentando unos 15-20 minutos a ritmo muy suave para luego ya realizar las series, intervalos o lo que nos toque. El estiramiento de este músculo debería estar incluído en las rutinas de estiramiento después de cada entrenamiento. Y por consiguiente el de otros músculos relacionados como el psoas, los isquiotibiales, los cuádriceps, los adductores, los abductores y rotadores internos.

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Estiramiento piramidal

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Estiramiento psoas

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Estiramiento cuádriceps

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Estiramiento cintura

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Estiramiento isquiotibial

El trabajo de fuerza una vez más nos ayuda a prevenir las lesiones incluyendo además especialmente la zona lumbar y la faja abdominal para estabilizar la pelvis. (si no sabéis cómo trabajar vuestro suelo pélvico os recuerdo este post).

¡Nos vemos en dos semanas chicas, recordad seguid cumpliendo los propósitos de año nuevo! Yo sigo con la preparación para Praga.

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