#planetaoplastico

Casi un mes hace que no me pasaba por aquí, ¡y ya lo iba echando en falta! Han sido unas semanas de trabajo muy locas y había que priorizar, porque ya tenemos claro que la multitarea es un mito ¿verdad que si?

Bueno, esta semana retomo el blog para tratar un tema importante, dramático, urgente: el medio ambiente. La semana pasada celebrábamos dos “días mundiales” de estos que nos gustan tanto: el martes 5 fue el día mundial del medio ambiente, y el viernes 8, el día mundial de los océanos. Estas dos fechas coincidían en el tiempo con la publicación del número de junio de la revista National Geographic con una portada escalofriante, un titular más escalofriante aún, “Planeta o plástico” (#planetaoplastico), y un extenso artículo titulado “Ahogados en un mar de plástico”, sobre un problema del que poco se hablaba hasta hace bien poco pero que ahora, con cifras, no deja lugar a dudas de lo grave que es la situación. 

Podéis leer el artículo completo de National Geographic aquí

El reciclaje ya no es suficiente, pero es que tampoco es que estemos reciclando el 100% de los residuos, en el mundo reciclamos menos de una quinta parte del plástico que fabricamos. Y, por si alguno en la sala aún no se ha enterado de la magnitud del problema, no es que haya bolsas de plástico flotando en el mar, no, el problema es que esa bolsa de plástico que tiene una vida útil media de unos 15 minutos (lo que tardas del súper a casa), tarda siglos en descomponerse, y los microplásticos resultantes de ese proceso acaban como alimento del plancton, y éste es alimento de los peces, y éstos son nuestro alimento, así que nosotros comemos plástico. 

No cabe duda de que el plástico ha sido uno de los grandes inventos de nuestra era. Mira a tu alrededor, está en todas partes: en tus muñecas en forma de pulsera, en el súper envolviendo tu comida, en el bolso en forma de tupper o de botella de agua, en tu mano por la mañana en ese café take away que te sabe a gloria, en la tienda envolviendo la camiseta que te vas comprar, en el mango de la brocha con la que te maquillas, en tu peine, en los juguetes de los niños, en tu mesa de oficina, en el avión donde viajas, en forma de pajita, bolsa, tapa, bote, plato, tenedor, etc., etc., etc. EN-TO-DAS-PAR-TES. Así que sí, va a ser muy chungo dejar de utilizar algo que para los de mi generación y las posteriores ha estado en nuestra vida desde el principio de los tiempos, pero oye, si antes podían vivir con bolsas de red y de tela, con canastos de paja y con bolsas de papel, y hemos llegados vivos hasta donde estamos, nosotros también podremos. 

De hecho, en el mundo de la moda, en el que somos expertos en hacer de la necesidad virtud, estos accesorios vintage (que es como nos referimos a las cosas de toda la vida), ¡¡son pura tendencia!!

¡Ahí lo dejo! En este link de Amazon podéis encontrar una selección casi infinita de bolsas de la compra reutilizables. Y si queréis pasar al siguiente nivel, os recomiendo encarecidamente que sigáis el blog y la cuenta de Instagram de Vivir sin Plástico; Patri y Fer, dos “aprendices del minimalismo residual” como ellos se definen, son una fuente inagotable de ideas y trucos en ese proceso de transición hacia el “cero residuos” al que deberíamos tender todos. Además, en la web encontrarás un directorio de tiendas a granel de toda España súper útil. 

Esta semana te invito a que reflexiones un poco sobre tus hábitos de consumo, sobre qué y dónde eliges consumir. Sé que es mucho más fácil hacer la compra online y que te la traigan a casa en gigantes bolsas de plástico, yo soy la primera que lo hago cuando no tengo tiempo para ir al mercado, pero el ejercicio está precisamente en analizar por qué no tenemos tiempo. Porque trabajamos mil horas, porque después de trabajar si o si tenemos que ir al gimnasio, o a hacernos las uñas, o a comprarnos una camiseta que hemos visto en Instagram y claramente la necesitamos… No estoy criticando nada, ya te digo que yo soy la primera que me busco todas las excusas del mundo y para la que siempre hay algo más prioritario que ir al mercado, pero empezar por gestos pequeños no cuesta tanto: usar frascos de conservas como tupper, llevar tu termo reutilizaban a Starbucks o utilizar botellas rellenables de cristal o acero inoxidable (como las cantimploras de antes), llevar bolsas de tela a la compra… Son hábitos que una vez interioridades salen de forma natural.

Nos vemos muy pronto por aquí, mientras puedes encontrarme en Instagram como @janafr o en mi mail: jana@janafernandez.es.

¡Mil besos!

Jana

IMAGEN DE PORTADA: National Geographic

NOTA DE LA AUTORA: si quieres compartir este post ¡genial!, pero por favor, si utilizar parte o todo el contenido de este post en otro site/blog/RRSS, acuérdate de mencionarme 😉 ¡Gracias!

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