Pinar Alto del Cerro de Garabita, la ruta de running perfecta

Hola!!! 

Y ya van dos semanas más, están pasando muy rápido pero los km se van sumando a las pierniñas y las jornadas de “descanso” se agradecen mucho. También ayuda mucho hacer una sesión de descarga, yo en mi semana 6 he realizado mi segunda sesión, sales como si hubieras entrenado pero la siguiente vez que corres se notan más ligeras las piernas.

Los que me conocen saben que soy una persona muy planificadora y esto me viene muy bien al sólo tener dos tardes y un día entero de descanso. Como ya os contaba en el post anterior, ya tengo jornada partida, así que necesito tener pensado las comidas, tanto el tupper para la oficina como las cenas, sino al final la pereza y el cansancio pueden conmigo y me hago cualquier cosilla rápida.

Normalmente es el sábado cuando planifico, me cojo mis libretas, plan de entrenamiento y los  consejos  nutricionales  que  me  están  dando:  tomar  mucha  proteína;  los  hidratos  de carbono que sean integrales; tomar grasa buena; beber agua; eliminar grasas saturadas y el azúcar (azúcar no natural, por ejemplo bollería, chocolate con leche…). Son consejos que escuchamos en muchos lados pero después no los llevamos a la práctica. Lo que peor llevo es lo del azúcar, lo reconozco, ¡me encanta! Para mi ir a un restaurante y no pedir postre es imposible; ver un puñado de chuches y no coger, impensable. Sé que esto me va a costar,  pero  parece  que  cuando  haces  público  un  problemilla  ya  hay  más reparo  a  caer, igual que cuando pagas por algo te empeñas en que salga bien, pues lo mismo. 

Hoy os cuento otra ruta nueva. En la semana 6 teníamos planificado hacer 16km y lo primero que pensamos fue repetir la vuelta a la tapia, pero mi compañera Aurora no estaba muy convencida, y con razón, ya que es dura, pero es el recorrido que  conocíamos. Es  verdad que en la Casa de Campo puedes  improvisar el recorrido pero igual no acaba siendo lo que esperabas…

Nos habían hablado del Pinar, más concretamente del Pinar Alto del Cerro de Garabitas y con suerte el domingo teníamos a una en el grupo que sabía la ruta, 4 km del Lago al Pinar y 4 km una vuelta al Pinar, era perfecto, daríamos dos vueltas y con la ida y vuelta teníamos el circuito listo. No es fácil, la subida pica un poco, pero cuando llegas a lo alto y ves que vas hacer 8 km a la sombrita se te pasa todo.

Tengo que reconocer que pasamos ratos complicados por el tema del calor, fuente que veíamos fuente que parábamos. Esto es muy importante, a la hora de salir hay que tener en cuenta la temperatura y puntos de hidratación (sobretodo para tiradas largas), ya que por no querer madrugar mucho podemos pasarlo mal sin necesidad. A partir de ahora empieza lo fuerte, ¡os cuento que tal en quince días!

Biquiños 🙂

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