Nueve claves para emprender

Si de pequeña alguien me hubiera dicho que un día de noviembre de 2013 iba a decidir dejar un trabajo en una multinacional del mundo de la moda con mucha proyección, con contrato indefinido y con un buen sueldo, habría dicho que “ni de coña”. Hace cinco años decidí salir de mi zona de confort, salir de lo conocido y acomodado, y meterme en un berenjenal de incertidumbre, toma de decisiones y aprendizaje.

Y así, con un business plan que hice con ayuda de mi hermano (entonces me creía un zote con los números porque siempre había estudiado la rama de letras, pero cuando la necesidad aprieta, no hay Excel que se te resista), con un power point DIY de presentación de mi idea de negocio, y con la ilusión que me había despertado leer libro de Kike Sarasola Más ideas y menos másters, me puse manos a la obra a trabajar en www.therunningcloset.com, una tienda online de ropa deportiva para mujer que vio la luz a principios de junio de 2014. Y ahí, en ese preciso momento, es cuando empecé a darme cuenta de lo que realmente es emprender. Cada caso es un mundo y, como en todo, no se puede generalizar, pero yo habría agradecido enormemente saber algunas de las cosas que aprendí a base de batacazos. Es difícil no cometer errores porque si hay algo seguro es que las cosas nunca salen como crees que van a salir, pero la experiencia es un grado así que, si estás pensando en lanzarte a la trepidante aventura del emprendimiento, aquí tienes mi experiencia, ¡espero que te sirva!

Ten claro qué quieres y para qué lo quieres, quién es tu “buyer persona”, qué ofreces, cuál es tu competencia y si tu mercado está preparado para tu producto. Todo esto suena muy marketiniano, pero es lo que hay. Todos estos puntos son fundamentales tanto si lanzas una marca con un producto específico, como si eres tú tu propio producto y lo que lanzas es una marca personal. En mi caso la idea era muy buena, no porque yo lo diga, al boom del fitness me remito. Pero no era el momento para un mercado que aún no estaba maduro y que tiene dos criterios principales a la hora de tomar una decisión de comprar: precio y conocimiento de marca. Es decir, que entre unas mallas de Casall fantásticas de una calidad alucinante que costaban 80€ y unas de Oysho de 20€ también ideales pero de calidad justa para durar un par de temporadas, la consumidora española iba a elegir en la mayoría de los casos las de Oysho. Y eso no lo supe ver. CONSEJO: analiza bien tu mercado y tu competencia, porque ellos van a definir en gran medida el éxito de tu negocio.

SÉ AUTÉNTICO. Ten claro cuál es tu punto diferenciador, tu propuesta de valor. Es muy tentador fijarse en marcas o profesionales que tienen éxito, y la fase de inspiración/imitación es normal y la travesamos todos, pero busca cuanto antes tu propia voz, tu definición, eso que te hace único. CONSEJO: no pretendas coger una cosa de cada una de tus fuentes de inspiración, porque acabarás siendo un mejunje sin personalidad. Identifica aquello en lo que eres la leche y explótalo, no puedes guastar a todo el mundo así que, en vez de perder el tiempo intentando agradar a todos, inviértelo en darle a tu nicho de mercado lo que te está pidiendo.

ONLINE NO SIGNIFICA MÁS FÁCIL NI BARATO: hay gente que piensa que los negocios online son más baratos que los físicos porque te ahorras costes como el alquiler de un local, la luz, el agua, etc. ¡Pues NO! Para empezar, cualquier negocio online necesita una plataforma digital potente, bien hecha y bien optimizada para los buscadores. Además, cuando pones un negocio físico, ya solo por estar en la calle la gente pasa y te ve, pero eso no pasa con una web, así que tu inversión tendrá que centrarse en publicidad online en buscadores y redes sociales para darte a conocer. CONSEJO: si vas a emprender en el mundo digital, fórmate. Ahora como todo el mundo puede abrir una web o tener un perfil en Instagram, parece que todo el mundo sabe de digital, y ese es el peor error que puedes cometer. Si no quieres o no tienes tiempo para formarte, busca ayuda de un profesional.

TRABAJO VS. PASIÓN: ten claro que lo de que tu trabajo sea tu pasión suena muy bonito, pero no olvides que es un trabajo, porque como tal tiene aspectos que te van a gustar menos, y tienes que tenerlos en cuenta. Los números, la difusión, el darte a conocer, el venderte a ti o a tu producto, los temas legales, la burocracia, todo eso también es parte de tu trabajo. CONSEJO: piénsate antes si quieres convertir una afición en un trabajo, porque por muy bonito que lo pinten algunos, la afición llega a dejar de serlo e, incluso, puede llegar a saturar.

MANTÉN UNA ACTITUD POSITIVA, que no es lo mismo que vivir en los mundos de Yupi y pensar que todo el mundo es bueno y que todo va a salir bien, porque no va a ser así. Vas a tener que tener mucha paciencia, vas a tener que ser muy constante, y vas a tener que aprender a relativizar, vivirás en un permanente amago de infarto. CONSEJO: mantén una buena actitud; como dice Victor Küppers, como persona vales C+HxA. ¿Qué es la C?, conocimientos. ¿Qué es la H?, habilidad. ¿Qué es la A?, actitud. Lo importante de la fórmula es que la C suma, la H suma, pero la A multiplica. La diferencia entre el crack y el chusquero del montón no está ni en la C ni en la H, está en la A.

BUROCRACIA Y CONTABILIDAD: es inevitable, así que tómatelo con paciencia y no lo dejes, porque tarde o temprano tendrás que ponerte a ello. Infórmate bien de todo el tema contable y legal, las distintas opciones para constituir una sociedad si es el caso, ley de autónomos, tributación, tiempos de pagos, declaración de Renta e IRPF, etc. Con respecto a las cuentas, si no entiendes, no tienes tiempo o, sencillamente no te gustan los números, busca a un experto que te ayude, pero no pases por encima porque es algo en lo que tienes que ser preciso al máximo. Uno de los errores que yo cometí fue no controlar bien los ingresos y los gastos, y no ser previsora con gastos imprevistos que siempre hay. CONSEJO: entérate bien de todo, aunque cuentes con la ayuda de un profesional externo para los temas legales y contables dedícale tiempo todos los meses a analizar tus ingresos, tus gastos, tus impuestos, tus facturas, TODO. Y recuerda, contar con buenos gestores no es opcional.

TÚ NI PUEDES/NI SABES/NI QUIERES HACERLO TODO: Una gran muestra de profesionalidad (y de inteligencia) es darte cuenta de que no puedes encargarte de todo. Puedes hacerlo, pero lo harás mal porque yo al menos no conozco a nadie que sea un experto fotógrafo, comercial, programador, diseñador gráfico, contable, abogado, etc. CONSEJO: Si algo aprendí con mi experiencia de emprendimiento es que, por querer ahorrar pasta y hacerlo todo yo, no tenía tiempo para dedicarme a lo que realmente es lo mío, el marketing y la comunicación. Si no tienes presupuesto para todo, busca a otros emprendedores con los que puedas y trabajar por intercambio, si eres un gran fotógrafo, seguro que hay un gran programador que te necesita para darle un cambio de imagen a su página web 😉

GESTIÓN DEL TIEMPO Y PRODUCTIVIDAD: la planificación es clave, claro que hay tiempo y que el día bien aprovechado da para mucho, pero tampoco hay horas infinitas, así que organízate y prioriza. No todo tiene el mismo grado de urgencia, y tampoco puedes desarrollar todas las ideas a la vez, así que márcate objetivos a corto, medio y largo plazo, y cumple tu calendario a rajatabla. No hay nada peor para la motivación de un emprendedor que abrir el ordenador todos los días con la sensación de no saber par dónde tirar. CONSEJO: No te olvides de ti, algo malo que hice yo fue olvidarme de mi para dedicarle todo mi tiempo a mi proyecto. Planifícate, organízate tu jornada laboral como si estuvieras en una oficina, con tus pausas, tu hora de inicio y tu hora de final. Lo bueno de trabajar para ti es que puedes organizarte como quieras y conciliar con tu vida personal, pero ten cuidado porque es muy fácil que tu jornada laboral se extienda las 24h del día, mientras ves la tele, cocinas, juegas con tus hijos o vas al gym. Recuerda, la productividad no depende de las horas que le dediques, sino de la calidad y la atención que le dediques a cada cosa.

TU PROPÓSITO, PARA QUÉ LO HACES. Sabes muy bien cómo hacer las cosas, conocemos los procedimientos, la parte mecánica de todo, desde la contabilidad a la burocracia pasando por el marketing. Pero asegúrate de que cada cosa que haces, de que cada paso que das, tiene un propósito claro. Y, si estás ahora mismo pensando si emprender o no, piensa y mucho en para qué lo vas a hacer. Emprender es algo maravilloso y una experiencia increíble, pero no es la única vía de realización personal. CONSEJO: Puedes ser inmensamente feliz trabajando para otros y desarrollando pequeños proyectos personales, como yo ahora, así que emprende porque eso es lo que te pide tu corazón, y no porque es la vía de escape que te sugiere tu cabeza.

Nos vemos muy pronto por aquí, mientras puedes encontrarme en Instagram como @janafr o en mi mail jana@janafernandez.es.

¡Mil besos!

Jana

NOTA DE LA AUTORA: si quieres compartir este post ¡genial!, pero por favor, si utilizar parte o todo el contenido de este post en otro site/blog/RRSS, acuérdate de mencionarme 😉 ¡Gracias!

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