¿Nos vamos de compras? Aprende a leer las etiquetas

 

 

Rihanna, Chanel fashion show FW 2014

Rihanna, desfile de Chanel O-I 2014

Solo dos de cada 10 personas miran las etiquetas de los alimentos cuando van a hacer la compra y, normalmente, los que las miran, son aquellos que tienen alguna intolerancia o alergia. Si a esto le sumamos que las etiquetas a veces engañan y que muy pocas personas las sabemos interpretar bien, pues el resultado es fatal.

Las estanterías y cámaras de los supermercados están llenos de alimentos “0%”, “ligth”, “bajo en grasa”, “naturales”, “enriquecido con…” que no siempre son lo que parecen. La realidad es que somos víctimas del marketing, del desconocimiento y de las modas, y en nuestras manos está cambiar eso si tenemos la información correcta y dedicamos unos minutos extra a hacer la compra.

colacao 0%

Lo de que hay que planificar, hacer una lista e ir a comprar sin hambre es algo que todos sabemos y que por las circunstancias de la vida no siempre podemos hacer, muchos hacemos la compra en el descanso de la comida o a última hora de la tarde al salir del trabajo, momentos en los que si o si puede que tengamos hambre. Lo que si podemos hacer es invertir, al menos una vez al mes, 15 minutos extra en hacer la compra; casi todos compramos los mismos alimentos de forma habitual, así que basta con que invirtamos ese tiempo una vez, no todos los días.

Las calorías no importan

Lo primero de todo es tener claro que aunque un producto tenga menos calorías que otro no tiene por qué ser mejor, no importa el número de calorías, importa la calidad de las mismas y cómo nuestro organismo las asimila. No son lo mismo 150kcal de brócoli que 150kcal de azúcar, no crees??

Cuidado, el envase engaña

Como decía antes, lo ligth o bajo en grasa solo es un reclamo publicitario, normalmente ocupa la mayor parte del paquete para asegurarse de que lo leemos y que lo vemos. También juegan mucho con las cosas que parecen “artesanales” poniéndolas en tonos madera, con campos, bosques o bodegones de verduras y frutas cuando en realidad luego de artesanal no tienen nada.

Sin azúcares añadidos

No es lo mismo que sin azúcares. Esa frase significa que el azúcar que contiene ese producto es el propio de los alimentos con los que se ha elaborado, por ejemplo, los zumos sin azúcares añadidos contiene el azúcar propio de la fruta (fructosa: un monosacárido).

Listado de ingredientes

Los ingredientes, en las etiquetas, aparecen por orden de cantidad, de mayor a menor. Así, en un producto que tiene como elemento principal la harina de trigo (por ejemplo la pasta), ésta saldrá como primer ingrediente y así en orden descendente. Si veis que un producto tiene azúcar en sus 4 primeros ingredientes, o aceites que no sean el de oliva (palma, margarina, girasol…) o sal, no lo compréis. 

Valor nutricional

En este apartado de la etiqueta nos desgranan la cantidad de macronutrientes que contiene el alimento: hidratos de carbono, azúcares, grasas y proteínas, además de fibra y sal. También en muchos otros nos dan información sobre las principales vitaminas. Trucos: no compréis productos que contengan más de 5g de azúcar por cada 100g. Con respecto a las grasas, tenéis que fijaros en las saturadas, que son las malas, esas que hacen que suba nuestro colesterol, que nuestra sangre asea más sólida y un largo etcétera de consecuencias negativas. No adquiráis productos que contengan más de 1,5g por cada 100g de grasas saturadas y aunque esta cantidad sea inferior, si son grasas trans tampoco.

Y como ya os comenté en mi Instagram hace tiempo, cuidado con los falsos integrales. Los alimentos integrales que más a menudo adquirimos son:

Pan: rico en fibra o multicereales no significa que sea integral, mirar los ingredientes y para que un pan sea integral ha de contener el 65% o 70% de harina integral, por lo que debe aparecer como primer ingrediente y especificar que es integral. No vais a encontrar ningún pan 100% integral ya que para que el pan sea pan y suba al cocinarlo ha de tener un % de harina de fuerza que no puede ser menos del 20% aproximadamente. 

Arroz: es muy fácil, el arroz es arroz, no necesitas de más ingredientes para obtener el producto final así que con que ponga arroz integral es suficiente.

Pasta: aquí hay trampa casi siempre, cuidado porque no es lo mismo “sémola de trigo duro + salvado” que “harina integral de trigo”. Comprar solo la segunda opción.

etiquetas alimentos

En resumen, cuantos más alimentos frescos compremos mejor, se que es difícil hoy en día, no por tener poco tiempo, si no porque nuestros hábitos y costumbres son otros y reeducarnos no es fácil. Poco a poco y con nuevos hábitos y costumbres veréis que no hay que invertir tanto tiempo como creemos. Y para cualquier duda o consulta no dudéis en escribirme un email que estaré encantada de ayudaros! 

Podéis encontrarme aquí:

 @andrea_c_onzain    andrea@onzaindecasonutricion.com 

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