Media Luna con Pinza, parte II (Ardha Chandrasana con Pada Hastasana)

¡Hola a tod@s! 

Escribo este post desde mi dormitorio en mi casa irlandesa. Me queda menos de una semana aquí y ya me está dando un poquito de pena tener que irme. Ayer unos alumnos me decían que no me vaya, que le han cogido cariño a mi acento y que, mirándolo bien, la lluvia no está tan mal (¡ha llovido casi todos los días!). Es precioso tener la sensación de que has dejado una pequeña huella en alguien; desde luego como profesora es lo más bonito que me puede pasar. Han sido seis semanas estupendas, me he sentido querida por los irlandeses y he disfrutado de un país que no conocía. ¡Yo también les echaré de menos! 

Visité el Castillo de Blarney, del siglo XIII, y me perdí por sus jardines” 

¿Próximos planes? Vuelvo a Madrid, me tomo unos vinos con mi gente, corro el día 20 la “Madrid corre por Madrid” (me hace mucha ilusión, en el próximo post os contaré por qué), rehago la maleta y me marcho a Noruega. Si ha sido un verano fresquito me temo que el otoño lo será todavía más. Pero ésa es otra historia… Todo a su debido tiempo. 

En el post anterior os hablaba de la primera postura de la serie de Bikram Yoga, la Media Luna, una postura que en realidad son cuatro: doblamiento hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia atrás y hacia adelante. Hoy toca hablar de las dos últimas partes. 

¡Mirad qué me encontré un día que salí a correr por Cork! La Media Luna bien merece una calle

Lo primero que tienes que hacer antes de afrontar el doblamiento hacia atrás es quitarte el miedo. Estamos muy acostumbrados a doblarnos hacia delante pero no hacia atrás y eso nos da miedo, como todo lo desconocido. Tienes unas piernas fuertes y sólidas que están dispuestas a sujetarte para que no te caigas. Úsalas. Y usa también los ojos. Quieres doblarte hacia atrás, así que mira hacia atrás porque el cuerpo siempre sigue a la mirada. 

Relaja el cuello –¡tranquil@, la cabeza no se va a separar del cuerpo!– y busca el suelo detrás de ti con la mirada. Aprieta los glúteos para proteger las lumbares, levanta el pecho, empuja las caderas hacia adelante y empieza a doblar la columna hacia atrás. Con cuidado, no tienes ninguna prisa. Siente los pies pegados al suelo y el peso del cuerpo en los talones. No dobles ni las rodillas ni los codos. Mantén los ojos abiertos y la boca cerrada. Trabaja las fuerzas en direcciones opuestas: cuanto más empujes las caderas hacia adelante más doblarás la columna hacia atrás. ¡No te olvides de las caderas! 

Por supuesto, respira normalmente durante toda la postura. Recuerda que si no lo haces todo se complica y aquí nada ni nadie te impiden respirar. Al inhalar levanta el pecho y empuja las caderas, los muslos y el estómago hacia adelante, y al exhalar dobla la columna hacia atrás desde el cuello hasta el coxis, vértebra a vértebra. Al doblarte hacia atrás abres el plexo solar y la garganta, liberando tensiones y bloqueos emocionales. 

Y tras el backward bending, viene el forward bending. El objetivo esta vez es estirar todo el cuerpo, 360 grados de estiramiento: desde el coxis hasta la frente, desde el coxis hasta los dedos de los pies. 

Agarra los talones por detrás, colocando los dedos de las manos en la misma dirección que los dedos de los pies. Los codos deben quedar detrás de las piernas, en las pantorrillas. Si agarras los pies por fuera, los codos tenderán a abrirse. 

Quiero hacer hincapié en el agarre porque sin agarre no hay postura. Tienes que tirar para estirar, si no tiras no estiras; por lo tanto, si pierdes el agarre pierdes la postura. Va todo unido. Asegúrate de que utilizas los cinco dedos de cada mano para agarrar los talones. Los pulgares tienen que estar pegados a los índices. Parece una tontería pero solemos olvidarnos de los pulgares… ¡Y las pulgares también son dedos! 

Dobla las rodillas todo lo que sea necesario para pegar el torso y la cara a las piernas, y tira de los talones. El torso, la cara y las piernas no pueden separarse. Si eso supone no estirar tanto las piernas, no pasa nada. No comprometas la forma de la postura para ganar en profundidad. El diálogo dice: “From the side you should look like a japanese ham sandwich, no gap anywhere“. Esta vez el peso del cuerpo debe estar en los dedos de los pies para que el coxis y los talones queden perfectamente alineados. 

Como siempre, date tiempo, practica y ya verás como el día menos pensado pareces ese sandwich de jamón japonés del que habla el maestro Bikram. 

No se admiten excusas 🙂

Y esto ha sido todo por hoy. ¡Volvemos a vernos en dos semanas! Un abrazo fuerte.

Namaste

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