Lock the knee! You don’t have the knee! No knee!

¡Hola a tod@s!

Empiezo a escribir este post justo después de mi práctica. Hoy no me he caído en la postura de “Frente toca rodilla”. Hoy no pero ayer sí y mañana ¡quién sabe qué pasará! La cuarta postura de la serie de Bikram Yoga, la primera de equilibrio sobre una pierna, se llama Dandayamana Janushirasana, que en sánscrito significa postura (asana) de cabeza (shira) en rodilla (janu) de pie (dandayamana). Dicen que es “la postura de los 10 años”. Yo llevo justo ese tiempo practicando Bikram y he mejorado muchísimo desde que comencé, pero creo que necesito al menos otros 10 años para mejorarla.

Si las posturas de yoga dieran miedo, para mí ésta sería la más temida; si hubiera que enfadarse con alguna postura, yo me enfadaría con ésta; si me preguntaran cuál es en mi opinión la postura más difícil, sin duda elegiría ésta; si hay una postura a la que le he dedicado más tiempo, es, una vez más, ésta.

“Y sin embargo… te quiero”, como diría Joaquín Sabina. Te quiero porque la satisfacción que siento cada vez que puedo mantener la postura es enorme; porque cuando doy clase y los alumnos llegan a la postura final me hace tanta ilusión que no puedo evitar emocionarme; te quiero porque cuando empecé a practicar pensé que jamás podría hacer esta postura y el tiempo me ha hecho ver que estaba equivocada. Y, sobre todo, te quiero porque esta postura me ha enseñado algo maravilloso: que si te caes, no pasa nada, no se acaba el mundo; te levantas y vuelves a empezar.

bikram yoga

Determinación, concentración, fuerza (física y mental), equilibrio (físico y mental), paciencia, confianza… tanto en la práctica de yoga como en la vida. El maestro Bikram usa una metáfora para unir todos estos conceptos: “Bloquea la rodilla”. Sólo cuando logres bloquear la rodilla te sentirás realizad@ como persona y encontrarás la paz interior, el amor hacia ti mism@ y la felicidad. Sólo cuando seas capaz de bloquear la rodilla tendrás todo bajo control, tanto en la sala de yoga como fuera de ella.

¿PRACTICAMOS?

La pierna base se convierte así en un poste sólido e irrompible. Para no dañar la rodilla es imprescindible contraer el cuadriceps, levantar la rótula y mantener el pie pegado al suelo y perfectamente recto. Debes sentir el peso del cuerpo distribuido por igual en toda la planta del pie, es decir, en los dedos pulgar y meñique, y en el talón. La postura empieza precisamente en la planta del pie, así que asegúrate de que no se mueve. Esta postura tiene 4 partes muy bien definidas. Un consejo: no te saltes ninguna de ellas, no merece la pena, antes o después tendrás que retroceder y entonces habrás malgastado tu tiempo.

Todo el tiempo que dediques a construir una base firme siempre será un tiempo muy bien invertido. Además, si la pierna base se dobla no hay postura; y al revés: si la pierna base está bloqueada, tu postura es correctísima aunque no llegues a poner la frente en la rodilla. Es tu postura y es perfecta. El objetivo no es la postura; el objetivo eres tú.

bikram yoga

“Recoge el ombligo para proteger las lumbares. La región abdominal es una gran fuente de energía, te ayudará a mantener la postura”

bikram yoga

“Sólo cuando la rodilla esté bloqueada podrás patear la otra pierna, nunca antes. ¡Sé paciente!”

bikram yoga

“No dobles la pierna base y no dejes de patear la pierna contraria. Sólo cuando ambas rodillas estén bloqueadas podrás empezar a doblar los codos” 

bikram yoga

“Pega la barbilla al pecho, mira hacia el estómago, redondea la columna y coloca la frente en la rodilla”.

Con esta postura yo comprendí de verdad lo importante que es la mente en la práctica del yoga, lo necesario que es que mente y cuerpo estén unidos. Un cuerpo activo es una mente activa y viceversa. Para poder dominar esta postura -y que no te domine ella a ti- es fundamental que utilices y actives todo tu cuerpo, y que no pienses en otra cosa que no sea la postura porque si dejas que la mente vuele, perderás el equilibrio.

Las posturas de equilibrio son muy mentales. Cualquier cosa, por nimia que sea, puede hacer que pierdas el control. Por lo tanto, mente sobre la materia, poder mental y meditación en acción. Y recuerda: si te caes, vuelve a intentarlo. Una vez, 100 veces, 1000 veces… ¡las veces que haga falta! Al fin y al cabo no tienes nada que perder y sí mucho que ganar. El aprendizaje es un proceso, ¡disfrútalo!

“Antes siquiera de empezar hazte el propósito de no rendirte. Usa la determinación de un bulldog inglés y la fuerza de un tigre de bengala”. Bikram Choudhury

¡Un abrazo fuerte!

Namaste

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