La marca del mes: Rubies in the Rubble, amor por la comida “fea”

Las sobras de ayer, serán las salsas de mañana. Con esta filosofía nació la marca de la que quiero hablaros este mes, Rubies in the Rubble, una marca de salsas y mermeladas londinense fundada en 2011 que encuentra belleza y utilidad en los desperdicios. Bueno, o en lo que muchos consideran desperdicio pero que para su fundadora Jenny Dawson no son desperdicio sino excedente. Los productos se elaboran con frutas y verduras que no se han vendido pero que están en perfecto estado y que, si no fuera por esta iniciativa, irían a los vertederos.

1/3 del producto nunca llega al plato. Aunque mucho de ese producto desaprovechado es perfecto para el consumo, se descarta por imperfecciones estéticas, por una errónea estimación de la demanda, o por la poca eficiencia a la hora de almacenar y distribuirlo”.

Esto equivale a 1.3 billones de toneladas de comida en el mundo cada año. Si se consiguiera reducir esta proporción a 1/4, habría suficiente comida para alimentar a toda la población del planeta.El dato es sorprendente y alarmante. Vivimos en la era del consumismo por excelencia, compramos mucho más de lo que nos podemos poner, nos podemos echar o nos podemos comer, y de esta reflexión surgió la idea de darle una vida más larga al excedente de fruta y verdura mediante métodos de conservación tradicionales que la propia Jenny había aprendido de su madre en su infancia. 

Todo empezó una mañana en la que al ver los desperdicios  en el mercado de New Covent Garden llenó la mochila y la cesta de su bici y se fue a casa a preparar el primer lote;  al principio sus proveedores eran los puestos de los mercados, pero al crecer la demanda y necesitar un suministro más regular de frutas y verduras, comenzó a trabajar directamente con los agricultores.

La filosofía de la marca es clara, y no puedo estar más de acuerdo con ella: necesitamos un cambio en la forma en que consumimos y en que se comercializa la comida. Urge cambiar la forma en que nos relacionamos con la tierra, la explotamos y maltratamos de la peor forma posible en lugar de cuidarla y mimarla para que dure para siempre. Como dice un antiguo proverbio indio:

“La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”

¿Tú que opinas? 

Nos vemos muy pronto por aquí, mientras puedes encontrarme en @janafr o en jana@janafernandez.es.

¡Mil besos!

Jana

NOTA DE LA AUTORA: por favor, si utilizar parte o todo el contenido de este post en otro site/blog/RRSS, acuérdate de mencionarme 😉 ¡Gracias!

Photo credit: http://derkern.miele.co.uk

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *