¿Eliminamos un mito?

Hoy vuelvo a darle a la tecla después de unas semanas de parón que buena falta nos hacían a muchos, aunque reconozco que soy de esas que cuando pasan muchos días fuera de la rutina me empiezo a agobiar, ¡qué se le va a hacer!

Esta falta de rutina es buena para algunas cosas y no tanto para otras, como por ejemplo el tema que nos ocupa aquí que es la comida. Comidas y cenas fuera de casa, o en casa pero fuera de la rutina habitual, cambio de horarios, rutinas diferentes y un largo etcétera hacen no solo que aparezca algún kilo que otro, si no que nos encontremos más hinchados, menos ágiles y en algunos casos un poco más cansados o apáticos.

Es en este momento en el que nos viene a la cabeza la palabra detox, muchas empresas enfocan sus campañas de marketing hacia esa palabra, desintoxícate después de un fin de semana, después de la Navidad, después de una comida copiosa… No hay exceso que podamos eliminar en 3 días de detox a base de zumos verdes, igual que no hay “toxinas” pululando por nuestro organismo que debamos eliminar como por arte de magia.

the running closet

Las toxinas son sustancias venenosas producidas por células vivas u otros organismos vivos como plantas o animales. Las hay proteicas o glúcido-lípido-polipeptídicas, las hay letales y otras que solo generan enfermedad, pero todas ellas se manifiestan con síntomas como la necrosis, daño muscular, daño cutáneo, envenenamiento de la sangre… Y estos síntomas o envenenamientos han de ser tratados de otra forma que no sea beber infusiones o beber licuados durante dos días.

El término desintoxicación ha sido acuñado por la industria del bienestar para hacernos creer que necesitamos eso pero, nuestro cuerpo lo que necesita no es un detox de dos días, lo que necesita es un estilo de vida sano y activo.

Un claro ejemplo es el del alcohol, después de estas fechas siempre decimos que nuestro hígado está saturado de tanto alcohol y que debemos darle una tregua. Nuestro hígado descompone el alcohol en un proceso de dos pasos, primero las encimas del hígado convierten el alcohol en acetaldehído, que es una sustancia muy toxica que daña las células del hígado. A continuación este se convierte en dióxido de carbono y agua que es eliminada por el cuerpo por la vía habitual. Beber demasiado alcohol puede desgastar demasiado las encimas del hígado y la acumulacion de acetaldehído provocará daños en el hígado, por eso lo ideal es beber en pequeñas cantidades, de hecho hay estudios que corroboran que los abstemios y los que abusan del alcohol tienen menos esperanza de vida que las personas que beben moderadamente ya que el beber poco puede tener un efecto protector. Por lo tanto, no hay nada que desintoxicar, el daño está hecho y el alcohol digerido.

Catherine Collins, dietista y catedrática en medicina que ejerce en el St. George´s Hospital dice: “La mejor forma de llevar una vida ‘desintoxicante’ es no fumar, hacer ejercicio y disfrutar de una dieta sana y equilibrada como lo es por ejemplo, la dieta mediterránea. [] Si se renuncia al Jack Daniels y se pasa a comer durante dos semanas apio y pepinos en lugar de bollería, lo más probable es que uno se sienta mejor. Eso pasa así porque ese estilo dietético es simplemente mejor, no porque se esté ‘desintoxicando’ nada”.

Yo coincido totalmente con ella (no soy médico, especialista sanitario, ni catedrática) pero mis conocimientos como coach nutricional que ayuda a las personas a comer mejor y a aprender hábitos sanos de alimentación, siempre recomiendo coherencia en nuestros hábitos. Todos tenemos días de excesos, a veces muchos y demasiado seguidos, pero los más deben ser días de salud, organización, hábitos sanos, con mas o menos conocimientos o con mayor o menor complejidad en la alimentación ya que cada uno elige hasta donde se quiere involucrar en esto de la alimentación sana y los muchos ingredientes que van apareciendo a lo largo del tiempo.

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Vamos a ver algunos de los mitos en torno a alimentos o gestos que se repiten mucho en esta época y no son tan efectivos como creemos:

1. Infusiones: después de una comida copiosa mis clientes me dicen que lo que les pide el cuerpo es cenar una infusión y nada mas que la infusión, les sienta bien y desintoxica el organismo. Normalmente las infusiones no indican la cantidad de principio activo que contienen, lo cual nos da a entender que no es mucho ya que si así fuera se indicaría. La infusión lo que hace es templar el cuerpo, dependiendo de qué sea puede incluso ayudarnos a eliminar gases que es lo que en la mayoría de los casos os da esa sensación de encontraros mejor pues deshinchan pero en ningún caso desintoxican como tal.

2. Ayuno: el ayuno como lo entendemos hoy en día, que es comer sopas, cremas o jugos verdes durante 1 o 3 días no desintoxica, si puede ayudarnos a encontrarnos más ligeros o ayudarnos psicológicamente acallando nuestra culpabilidad por haber tenido días de desmesura, pero no eliminan toxinas (desintoxicar significa eliminar o quitar toxinas). Nos hará sentirnos menos pesados, nos deshincharemos debido al aumento de ingesta de líquidos, nos sentiremos menos pesados pues las digestiones son más ligeras… pero nada más.

Así que amigas mías, olvidaros de desintoxicaros, lo que vamos a hacer es eliminar excesos, bajar la ingesta de calorías, grasas y azúcares, y paliar los estragos de las navidades, pero no “eliminar toxinas de nuestro cuerpo y purificarlo”. Comida ligera, fácil de digerir, mucha agua, ejercicio y muchos muchos nutrientes extra que ayudarán a nuestro organismo a estar más fuerte!!

Andrea.

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