Dónde, cuándo y cómo hacerse un buen análisis de la pisada

Seguro que todas habéis oído hablar de la importancia de hacerse un análisis de la pisada antes de empezar a correr, y seguro que muchas ya os la habéis hecho. Efectivamente es algo fundamental para prevenir lesiones, y es algo que es mejor hacer antes de empezar a correr (no cuando ya te duele algo), y SIEMPRE en un centro especializado. Ya sabéis que en casa del herrero, cuchillo de palo; llevo meses diciendo que voy a ir a hacerme un análisis biomecánico… pero nunca voy. Cada entrenamiento que supera los 10 km, conlleva un par de días con dolor de rodilla. He tenido pocas lesiones, pero siempre las molestias son en la rodilla derecha… Y además, como dicen algunos amigos, mi pie derecho hace unas cosas muuuuuy raras cuando corro…


Ya lo se, siendo fisioterapeuta no tengo perdón ni excusa, pero ya sabéis que hay refranes que son verdades como templos. Si cuando empecé a correr con regularidad me hubiera hecho esta prueba no habría llegado a lesionarme. Esto no quiere decir que todas las lesiones se eviten así ni mucho menos, pero en mi caso, una mala pisada con el pie derecho sobretodo, es la que ha obligado a la rodilla a adoptar una postura incorrecta que ha derivado en una lesión.

Si hubiera utilizando unas plantillas específicas para mi tipo de pisada desde el principio me hubiera ahorrado horas de fisio y semanas sin correr, con la frustración que eso conlleva (las que corréis sabéis de lo que os hablo). Una vez que ya se ha producido la lesión, hay que acudir al fisio sin dudarlo, pero como cuando nos licenciamos no tenemos en mente hacernos ricos a costa de que nadie sufra, como profesional de la fisioterapia soy partidaria de prevenir; si con regularidad descargamos la musculatura, calentamos bien, estiramos, etc., podremos seguir corriendo con mejores resultados y evitaremos los odiosos parones por lesión que no nos gustan a nadie… y a los fisios menos.

En las grandes ciudades hay muchos y muy buenos sitios para evaluar la pisada; lo que hay que buscar es que sea un podólogo quien realice el análisis en unas instalaciones adecuadas. Son ellos los especialistas sanitarios encargados de analizar qué tipo de pisada tenemos, con el fin de disminuir el riesgo de lesión causada por un mal apoyo. En los últimos años se ha avanzado mucho en este campo y es conveniente, sin tener que ir a la última novedad, no quedarnos en como se hacían las cosas hace 20 Años.

¿Por qué un podólogo y no las tiendas de zapatillas?

Porque son los podólogos los especialistas en este campo y sencillamente porque las zapatillas siguen una estructura estándar que nunca va a estar hecha a la medida de nuestro pie; puede ser la mejor zapatilla de la historia, pero si no encaja con tu pie/pisada, causará estragos, así de simple. Es verdad que hay gente muy preparada y con mucho conocimiento en las tiendas de deporte. Pero la valoración de unos y otros no tiene nada que ver… Las zapatillas con control de pronación o supinación no garantizan que nos vayan a ir bien a cualquiera, siempre el resultado de una plantilla personalizada será mucho más efectivo. Así que ya lo sabes, ponerte a correr sobre una cinta para probar los distintos modelos de zapatilla de la marca X para ver con cuál te sientes mejor, NO es una análisis de la pisada.

En mi caso he elegido la clínica podólogica Cebollada, son grandes profesionales, con muchos años de experiencia a sus espaldas y con un trato muy agradable. Hablo bien de ellos por la experiencia de muchos de mis pacientes a los que les llevan haciendo plantillas para distintos deportes muchos años, y ahora por la mía propia. Blanca, la podóloga que me atendió, fue un encanto, me explicó perfectamente qué estaba haciendo en cada momento y cuándo le pregunté si podía hacer fotos, no dudó ni un momento. Al contrario, todo fueron facilidades, desde aquí les doy las gracias por el trato que recibí.

La prueba en si consta de dos partes, una estática y una dinámica. En la primera ven cómo se comporta nuestro cuerpo de pie, y en la segunda valoran el reparto de las presiones en las distintas zonas del mismo, viendo también como responden los tobillos, las rodillas y las caderas. Esta segunda parte la realizan de dos maneras, primero andando y después corriendo, puesto que las estructuras no se comportan igual en uno y otro caso.

Si son necesarias plantillas realizan un molde a medida de cada pie para confeccionar posteriormente en su taller y casi de forma artesanal las que serán las plantillas definitivas. No es de extrañar que una vez entregadas las plantillas haya que realizar alguna adaptación para una mayor comodidad; no quiere decir que el trabajo haya sido malo, todo lo contrario, buscan que el paciente se encuentre a gusto con ellas, a la vez que se mantiene la corrección de la pisada.

Con esto me despido, ya os contaré que tal me adapto a correr con las plantillas. En la próxima entrada, en dos semanas, os explicaré qué tipos de pisada hay.

¡Felices vacaciones!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *