Crónica de la Carrera de los Bomberos… y una reivindicación

Dios mío cuánto tiempo ha pasado sin pasarme por aquí!!

La verdad es que desde la vuelta de Navidad ha sido todo un poco locura y si le añadimos a que no he acudido a ninguna cita importante pues lo iba dejando.

Soy fan de las carreras, sirven para marcarte retos, para disfrutar de la compañía de muchos corredores y dar siempre un poquito más (rara es la vez que haces una carrera y no lo haces más rápido que en una tirada normal) y si son solidarias ni hablemos, pero más fan soy de las tiradas sociales de lo domingos, me encanta quedar con mi grupo, unos días nos juntamos 15 y otro somos 6 pero al final vas en compañía, sin presiones, sin madrugar tanto, a un ritmo común y charlando de todo lo que se nos pasa por la cabeza.

Desde que hice la maratón no me había puesto un dorsal pero el pasado domingo lo volví hacer en la Carrera de Bomberos, mi intención era hacer un 10K rápido, me apetecía dar un poco más de lo habitual pero mi sorpresa fue cuando hablé con Soraya, mi entrenadora, y chafó mis planes, me tocaba la prueba del Medio Maratón y no podía darlo todo en un 10K. Nota mental, antes de comprar un dorsal preguntar a tu entrenadora si se ajusta al entrenamiento que estás realizando.

Como ya tenía el dorsal, decidí intentar hacer una carrera un pelín más rápido de un R1 (Ritmo en el que puedes ir hablando sin ahogarte) pero sin forzar mucho, ya que después tendría que hacer los 6km que me faltaría para complementar mi entrenamiento.

Aquí estamos en la línea de Salida.

Antes de la salida hablé con Julián, hacía su entrenamiento post-lesión y previo al Maratón de París, le tocaba hacer 14km despacio, y llegamos a un trato, yo lo haría un poco más rápido de lo que tocaba y él lo haría al ritmo marcado, no podría forzar nada. También se unió a nosotros Teresa.

Esta vez tenía una animadora personal en dos puntos de la carrera, mi amiga Lorena, estaba de finde en Madrid y ella también corre y le emocionan la carreras, así que salió a animarme con su cámara en mano.

La carrera salía de la Puerta del Sol y empezaba un pelín en cuesta hasta incorporarse a Gran Vía por la calle Preciados, ahí nos tocaba bajar hasta Cibeles y después otra vez subida hasta casi Plaza Castilla y lo bueno es el último tramo que eran 4km de bajada. Aunque parezca mucha cuesta, que lo es, no tiene mucha inclinación y no lo notan las piernas, hasta que terminas. Fuimos bastante tranquilos, hablando, controlando los tiempo para no pasarnos, al principio tuve que ejercer de Pepito Grillo para que Julián se mantuviera a nuestro ritmo, es importante que se recupere para poder cruzar la meta en París, pero ya los dos últimos km nos intercambiamos los papeles, nosotras queríamos acelerar, nos veíamos con fuerza, pero a mi me quedaban 6km al terminar la carrera.

Entramos en meta “tranquilos”, sin prisa, estaba contenta pero con la sensación de que podíamos haber hecho más, pero eso se queda para la próxima.

En la Gran Vía, estábamos completando el primer km.

Y ahora venía lo peor, arrancar hacia el Retiro para hacer los km que faltaban, me iría a casa en ese momento, pero sabía que debía cumplir. Me despedí de Julián,Teresa y el resto de los compis del club que fueron llegando. A Lorena le quedó el gusanillo de correr con nosotros y ya le hemos buscado una carrera para que venga, Madrid corre por Madrid, ojalá se venga 🙂

Mi opinión de la carrera es buena, no es una carrera muy numerosa, 4.000 inscripciones, y se podía correr bien sin agobios, pero hay una cosa no que me ha gustado, la camiseta que dan con la inscripción no era de buena calidad y era de chico o unisex para algunos. Creo que aquí hay mucho por hacer, se que las camisetas de chico son más baratas y que el 50% de las inscripciones no son de mujeres, pero somos muchas mujeres las que corremos y pagamos lo mismo que un chico por la inscripción.

Con mi amiga Lorena al terminar la carrera.

Terminé los 6 km con buenas sensaciones, aunque hubo una cuesta en la que pensé que me paraba, notaba las piernas cansadas pero sabía que tenía que acabar mi entrenamiento y dejé ese pensamiento en el olvido para seguir. Se estaba muy bien en el Retiro, una buena temperatura y sin mucha gente, las diferentes carreras que había en Madrid y que el fin de semana la gente se decanta por la Casa de Campo lo habían vaciado.

Ya queda muy poquito para mi primer reto de la temporada, correr la VIG­BAY, pero la semana de antes, el 3 de abril es el Medio Maratón de Madrid y lo voy hacer con mis compis de Rosaleda Running pero a un ritmo muy tranquilo para poder darlo todo en Vigo.

Está en mente también correr la carrera Wings For Life, que ya el año pasado participé en Aranjuez. Es una carrera muy original donde la meta te persigue y es 100% solidaria.

Y mi otro reto es escribir, ¡espero volver al ritmo normal de entradas en el blog!

Una aperta muy grande!

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