Aprende a decir “no”

No es la primera vez que os hablo de la multitarea, ya lo hice en un post hace unos meses. Y no soy la única, son muchos los medios de comunicación que se hacen eco de esta enfermedad que nos afecta a casi todos: querer hacerlo todo, querer hacerlo ya, y querer hacerlo perfecto. Y lo peor es que la inercia del no-me-da-la-vida tiene una terrible consecuencia (o causa, no tengo claro qué va antes, el huevo o la gallina): no saber decir que ‘no’. En el fondo sabes que quieres hacer demasiadas cosas, que tienes demasiados frentes abiertos… y en el fondo también sabes que eres el único o la única que puede poner fin a esa situación aprendiendo a decir ‘no’. NO, NO y NO.

“¿Quedamos a las 7pm a tomar un café? Anda, please, que estoy de bajón y necesito hablar”, y acabas diciendo que si aunque te mueres de ganas por irte a casa y desconectar, y tu amig@ va y aparece a las 7.30pm pidiéndote perdón por el retraso, estaba ocupad@. “Oye tú que sabes de esto, me puedes decir tú como lo harías que estoy más perdid@…”, y acabas añadiendo dos o tres horas más a tu jornada laboral, sin ver un duro a cambio mientras que otra persona pone en práctica o se beneficia de tu trabajo. Se me ocurren mil ejemplos, seguro que a ti también. 

A lo mejor algunos me tachan de egoísta, que a los ‘amigos’ no se les cobra, se les ayuda (los amigos de verdad no se aprovechan de ti, eso lo tengo claro y meridiano), pero es que hay una gran diferencia entre complacer a la gente y ayudarla. Como dice el profesor Adam Grant en este artículo:

“Ser generoso no consiste en decir que sí a todo lo que te pide la gente, todo el tiempo. Se trata de decir sí a algunas de las personas (gente también generosa o que pueden aportarte algo), a veces (cuando no vas a comprometer tus metas y ambiciones) y a algunas de las peticiones (cuando las habilidades y recursos que puedes aportar son de verdad relevantes)”. 

Cuando dices ‘sí’ a algo, estás siempre diciendo ‘no’ a otra cosa, y normalmente a quien más dices que no es a ti mismo, a lo que te llena y te hace feliz. Por desgracia llevo una temporada en que la enfermedad ha campado a sus anchas en mi familia (la de sangre y la política), y es en estos momentos cuando me estoy dando cuenta de que hay cosas que de verdad no tiene precio y de que, como dice el anuncio de Sanitas, lo importante es saber lo que es importante

Demasiado a menudo sólo vemos la mitad de la ecuación, dejando que la responsabilidad, la culpa, la obligación, el miedo al qué van a pensar, el subidón de ego de ser el solucionador oficial, o el deseo de evitar el conflicto, nos lleven a ser demasiado amables. “Sí, puedo hacerlo”, respondes, y al minuto ya te estás arrepintiendo. 

¿Qué tal si la próxima vez te tomas un segundo para considerar la ecuación completa antes de responder? Simplemente pregúntate “Si digo que sí a esto, ¿a qué estoy diciendo no?“.  Así, valorando todos los factores, podrás tomar la decisión más adecuada y, sobre todo, encontrarás razones de peso por las que decir ‘no’ está más que justificado.

Grábate esto a fuego, es más, imprímetelo y pégatelo en la agenda o en la pared de la oficina: “Está bien decir que ‘no’ a cosas/personas”, porque ese no puede ser un enorme ‘si’ a cosas que realmente necesitas y te hacen feliz: hacer deporte, ir a ver a tus padres, bajar al parque con tus hijos, darte un masaje, leer un libro, no hacer nada… Yo hace tiempo que tengo un propósito firme que me repito cada día: soltar quehaceres y retomar placeres.

El #SlowLiving y el #LoveYourself están muy bien, son unos hashtags brutales, pero no sirven de nada si de verdad no pisas el freno y buscas tiempo y espacio para lo que realmente importa. Para un segundo, deja el ordenador, el teléfono o con lo que estés, y pregúntate si vives y trabajas con verdadero propósito, con pasión y con presencia.

Nos vemos muy pronto por aquí, mientras puedes encontrarme en @janafr o en jana@janafernandez.es.

Mil besos!

Jana

NOTA DE LA AUTORA: por favor, si utilizar parte o todo el contenido de este post en otro site/blog/RRSS, acuérdate de mencionarme ???? Gracias!

Photo credit: Andy Tootell para Unsplash.

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