40 grados centígrados y 40 por ciento de humedad. Descubre el Bikram yoga

¡Hola a tod@s! 

Antes que nada… ¡Viva San Fermín! (si no lo digo, reviento). Pamplona es ahora mismo una fiesta de color blanco y rojo a la que le quedan todavía muchas horas de locura. En toda mi vida sólo he faltado a la cita sanferminera en dos ocasiones por estar en el extranjero. Como pamplonica que soy, me encantan los sanfermines y cada año me emociono al escuchar el txupinazo pero confieso que, a medida que me voy haciendo mayor, con dos días tengo suficiente. Una servidora se vuelve ya a Madrid pero ¡que siga la fiesta! 

Sanfermines con mis sobris, los más bonitos del mundo 

Dicho esto vamos al tema de este post: el Bikram Yoga. Como os dije en mi presentación, soy profesora de Bikram desde hace 6 años. ¿Habéis oído hablar de este tipo de yoga? Quizá lo que hayáis oído es que celebrities como George Clooney, Lady Gaga o Madonna practican un yoga con calor. Pues bien, ese yoga caliente se llama Bikram Yoga porque lo creó Bikram Choudhury en los años ’70. 

Bikram Choudhury creó su serie de posturas para recuperarse de una grave lesión de rodilla después de que los médicos le dijeran que no volvería a caminar. 

40 grados centígrados y 40 por ciento de humedad… Un calor húmedo que pretende imitar las condiciones ambientales de la India, la cuna del yoga. El calor hace que el cuerpo sea más flexible y esta flexibilidad ayuda a profundizar en las posturas sin miedo a hacerse daño; la humedad hace que sudes y, por lo tanto, que elimines toxinas. ¡Tras una clase de Bikram Yoga estarás limpísim@, radiante, brillarás! Por favor, que nadie se asuste de los 40 grados porque no tienen nada que ver con el tremendo calor que hemos sufrido en España en las últimas semanas. “Es que yo el calor lo soporto muy mal, tengo la tensión baja, me voy a marear…”, son frases que he escuchado un montón de veces y me da mucha pena que alguien no se decida a probar una clase de Bikram por el calor. Olvídate del calor, olvídate de tu tensión y entra en la sala. Concéntrate en tu respiración, siéntate cuando lo necesites, bebe agua y, sencillamente, disfruta. 

El Bikram Yoga se practica en una sala rodeada de espejos. Lo más importante de la práctica es aquello que refleja el espejo: tú. (Sala del centro Bikram Yoga Rosales de Madrid).

Una clase de Bikram Yoga dura siempre 90 minutos durante los cuales se hacen 2 ejercicios de respiración y 26 posturas (asanas, en sánscrito). Es una secuencia cerrada e inalterable. Todo se hace dos veces, es decir, se hace una postura y se repite. Así sucesivamente (menos la última asana, “Torsión de columna”, que sólo se hace una vez. Cosas del maestro Bikram…). El primer set te dice cómo reacciona tu cuerpo a esa postura hoy (cada día tu práctica es diferente) y el segundo, teniendo la información del primero, te permite llegar un poquito más lejos. 

Pinza o Pada-Hastasana. Estiramiento completo del cuerpo: desde el coxis hasta los dedos de los pies, desde el coxis hasta la frente.

Camello o Ustrasana. Doblamiento hacia atrás de la columna y apertura del plexo solar. Es la postura más emocional de la serie.

Aviso a navegantes: es IMPOSIBLE hacerlo todo y hacerlo bien en la primera clase. Jamás debe ser ése tu objetivo si no has practicado nunca. Con que permanezcas en la sala durante la hora y media, misión cumplida. Puedes estar muy satisfech@ de lo que has hecho. No es fácil estar 90 minutos a 40 grados en una sala llena de gente sudorosa que trata de seguir las instrucciones de un profesor que no deja de hablar. Recuerdo que en mi primera clase pensé: “¿Esta señora (la profesora) no se va a callar nunca?”. Con el tiempo me enteré de que en Bikram Yoga existe lo que se llama “El diálogo“, que no es otra cosa que las instrucciones escritas de cada postura. Los profesores guían (guiamos) la clase diciendo “El diálogo”. Para la persona que empieza puede ser un exceso de información difícilmente asimilable en la primera clase. No pasa nada, tienes toda la vida por delante para entender las posturas. 

En el teacher training todos aprendemos el diálogo en inglés.

Oficialmente, no hay un dress code establecido para practicar Bikram pero si usamos el sentido común llegaremos a la conclusión de que cuanta menos ropa mejor. Short y camiseta de tirantes o top para las mujeres; bañador para los hombres (algunos se atreven a ponerse una camiseta que antes o después acaban quitándose). Es importante no comer 2 ó 3 horas antes de la clase y beber mucha agua antes y después. 

Coco en bahasa se dice kelapa. Comí un montón de kelapas durante mi estancia en Indonesia. El agua de coco es rica en electrolitos, por lo que es ideal para reponer las sales minerales perdidas durante la clase.

Los beneficios de la práctica de Bikram Yoga son infinitos: más flexibilidad, fuerza y equilibrio; menos estrés, ansiedad y depresión; más paciencia, autoestima y determinación; etc… Pero como las cosas hay que vivirlas en carne propia, os animo a tod@s a que probéis el Bikram. Las experiencias nuevas siempre son divertidas, ¿no? Dadle una oportunidad para descubrir si no es para nada lo vuestro o si, por el contrario, es lo que lleváis tanto tiempo buscando. ¡Puedo aseguraros que el Bikram Yoga crea adicción (de la buena)! 

 

¡Nos vemos en la sala caliente! 

Un abrazo!

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